“Es imperativo un cambio de los programas de Derecho que permita ofrecer los servicios de asistencia jurídica a la comunidades más necesitadas”


publicado por probonos.net

Hablamos con Juan Manuel Campo Cabal, abogado colaborador en Probonos.net y Director de la Clínica Jurídica de la Universidad Europea de Madrid. Con él, conoceremos, entre otros, el impacto que estas instituciones tienen sobre los alumnos universitarios y el futuro que les espera a las Clínicas legales en España.

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¿Por qué decidisteis crear la Clínica Jurídica en vuestra universidad?

En 25 años de profesor titular en la Universidad Europea se desenvuelve una interactividad permanente entre alumnos y profesor, quedando registradas alusiones a la falta de praxis como herramienta previa para asomarse al mundo del abogado en ejercicio, lo que agregado a mi país de origen -Colombia- donde realicé mi carrera de Derecho prestando servicios obligatorios a las comunidades más desfavorecidas, se potenció mi intención de fomentar entre los estudiantes la vivencia de la función social del Derecho para asistir y orientar a las personas sin recursos, que encajan dentro de los lineamientos de responsabilidad social de la Universidad Europea. Todo ellos fueron suficientes argumentos que confluyeron para modelar un servicio de atención jurídica on line.

¿Qué acogida está teniendo hasta el momento?

Su impacto ha sido altamente positivo en las fuerzas vivas de la sociedad, en particular en el sector de Fundaciones como Ayuntamientos, así como también en todos los factores de la Universidad.

La Fundación Hazloposible, por medio de Probono Legal, de forma inmediata se adhirió al proyecto para derivar casos reales de consultas formuladas por asociaciones y cooperativas para que fueran atendidas por el equipo de la Clínica Jurídica y en ese mismo sentido los Ayuntamientos del entorno al Campus de Villaviciosa de Odón, suscribieron Convenios para que sus vecinos sin recursos accedieran a los servicios de asesoramiento jurídico. Hasta el momento y en solo dos meses hemos recibido cinco consultas y estamos pendientes de otras por concretar.

Por parte del alma mater, la Decana, la Vicedecana y Directores del Departamento apoyaron y avalaron desde su comienzo la iniciativa pedagógica; en el mismo sentido los estudiantes de Derecho con su entusiasmo propio se apuntaron en la Clínica Jurídica en un número cercano a 40 para prestar su concurso voluntario; en análoga línea más de 10 docentes se inscribieron de profesores clínicos para guiar a los estudiantes voluntarios y finalmente profesores/abogados ejercientes y alumnis letrados, manifestaron su voluntad de realizar el pro bono legal para revisar y suscribir los informes jurídicos.

¿Qué beneficios, personales y profesionales, encuentran los estudiantes de Derecho al participar en la Clínica Jurídica?

Indudablemente hasta el momento es enriquecimiento, por un lado, dinamiza dentro de los voluntarios la experiencia en el manejo de normas, doctrina y jurisprudencia para preparar conceptos e informes jurídicos en tiempo real para atender consultas y preguntas legales y por otra, fortalece la sensibilidad con la realidad de los más necesitados y urgidos de protección legal, proporcionándoles el conocimiento cercano del papel de las organizaciones sin ánimo de lucro en la sociedad y de la actividad administrativa de los municipios, para arraigar, con una impronta personal, el fin social del Derecho en la realidad en que se desenvolverán profesionalmente.

¿Piensas que estas instituciones, dentro de la Universidad, ayudan a que los profesionales del Derecho del futuro se interesen y participen más adelante en actividades pro bono?

Por supuesto que sí y su respuesta no puede ser otra, afortunadamente, porque efectivamente los estudiantes de Derecho que gozan del privilegio de atender consultas e informes jurídicos desde su época universitaria guiados y orientados por expertos profesores y abogados pro bono legal, tendrán marcada en su vida profesional, como huella indeleble, la satisfacción de ayudar y apoyar a los más desfavorecidos, lo que concitará indubitablemente su vocación pro bono legal.

¿Cómo es el día a día en una Clínica Jurídica? Es decir, ¿Cómo es el trabajo que se realiza allí desde que los estudiantes reciben un caso hasta que se presenta el informe final?

Es dinámico y activo porque una vez conocido el texto de la consulta, se sube al Campus Virtual de la Universidad donde tenemos dentro de la pestaña de Comunidades el espacio virtual de la Clínica Jurídica. En ese espacio se encuentran registrados la totalidad de alumnos voluntarios, los profesores clínicos, la Directora de Derecho, la Vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales y el Director de la Clínica Jurídica.

Se genera con cada consulta un específico apartado en el Campus Virtual que se identifica con un número de referencia y palabras claves de la Consulta y la fecha de entrega del Informe Jurídico. Se cuelgan las referencias de las doctrinas, artículos y sentencias a leer por parte de los alumnos y se designa el o los profesores clínicos que prestarán apoyo y orientación jurídica a las inquietudes y dudas de los alumnos, así como el abogado pro bono legal que controlará toda la actividad hasta su envío al consultante.

En función de la naturaleza de la consultas, se organiza y se convoca, en su caso, reuniones en la sede de la Clínica Jurídica que al respecto ha proporcionado en el Edificio C de la Universidad Europea en el Campus de Villaviciosa de Odón, entre los profesores clínicos, abogados pro bono y los alumnos interesados, para compartir ideas, dudas, sugerencias que sustentan el perfil del contenido del Informe Jurídico.

El alumno que termina su análisis sube su informe en la Wiki del apartado de la consulta correspondiente en el Campus Virtual, para que sus compañeros voluntarios puedan agregar, modificar, variar y transformar su informe con la idea de consolidar un único documento a entregar al consultante, bajo la supervisión experta del profesor clínico y del abogado pro bono legal.

Vencido el plazo previsto para la entrega del informe jurídico por los alumnos voluntarios, se revisa el concepto por el Director de la Clínica con el abogado pro bono para pulirlo y definir el informe final, consultando previamente con la Vicedecana de la Facultad su conformidad, para que por parte del Director de la Clínica se remita al consultante el Informe Jurídico final, informando de forma simultánea a la Fundación o Ayuntamiento que derivó la consulta, que se ha cumplido en tiempo y forma.

¿Los alumnos sienten satisfacción mayor al saber que están colaborando con una ONG y, por tanto, que están apoyando una causa social con su labor?

Es cierta y correcta esa apreciación, los estudiantes voluntarios de la Clínica Jurídica, tienen la impresión de que están ayudando a personas física y/o jurídicas necesitadas de asesoramiento legal que carecen de medios y recursos para solicitar servicios pagados, lo que les produce plena satisfacción con la actividad que realizan.

Como experto en Clínicas Jurídicas, ¿Cómo ves el panorama español, avanzado en este ámbito o crees que aún queda mucho por hacer?

En mi humilde opinión estimo que está todo por hacer en materia de Clínicas Jurídicas, estos son los primeros pasos en un macrosistema donde está regulado y normado recabar y prestar el consejo jurídico.

Es una suerte que cada día se posiciona el pro bono legal como respuesta personal y profesional de abogados y bufetes que se apoyan y se apuntalarán en las Clínicas Jurídicas de las Universidades.

En este mismo sentido son congruentes los avances de las universidades y la sociedad que asumen la ineludible coexistencia de una fusión permanente para preparar al futuro profesional del Derecho, no solo con conocimientos teóricos sino también mediante la praxis, lo que supone asistir desde su trayectoria de estudiante para potenciar su aprendizaje y ponerlo al servicio de asociaciones, fundaciones, cooperativas, administraciones municipales, organismos no gubernamentales sin ánimo de lucro y por supuesto de personas vulnerables y desprotegidas.

Es imperativo, en mi sentir, un cambio de los programas de Derecho que permita a las Facultades ofrecer los servicios de asistencia jurídica a la comunidades más necesitadas, siempre con el soporte de maestros y abogados pro bono legal, permitiendo la creación de despachos físicos y/o virtuales, con limitaciones reglamentadas, para que los aprendices de las Ciencias Jurídicas puedan formarse en la práctica y que permita hasta la elaboración de escritos a elevar a instancias judiciales con la aprobación previa y firma de un abogado mentor pro bono legal. Insisto hay mucho camino que recorrer.

La sociedad en general requiere de abogados con experiencia, conocimiento, sensibilidad social y manejo diestro de las artes del ejercicio del Derecho.

¿Llegarán las Clínicas Jurídicas a ser una institución habitual en las Universidades españolas?

En consonancia con la respuesta anterior las Clínicas Jurídicas serán un argumento diferenciador del Departamento de Derecho, la Universidad Europea y su Facultad de Ciencias Sociales, ya lo es, dicho sea de paso, que permitirá la conexión directa de los estudiantes con la sociedad, facilitará la implementación de metodologías de comprensión de teorías mediante el ejercicio práctico de lo que estudia en las aulas y finalmente será toda la comunidad la beneficiada, en especial los más desprotegidos, al preparar profesionales del Derecho, que serán altamente demandados por los interlocutores sociales públicos y privados, no solo por su saber, sino también por su saber hacer.

Cabe mencionar que la Clínica Jurídica de la Universidad Europea trabaja de forma intensa y comprometida con la sociedad, con los estudiantes, con los abogados pro bono y profesores clínicos por convertirse en una referencia en el contexto universitario al ofrecer esta realidad a sus estudiantes, integrándolos en una innovación que proporciona el desarrollo experiencial de su futuro profesional.

La imagen es de Salzburg Global Seminar en Flickr

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